Mamá Godín impulsa una conversación que va más allá de la maternidad. En este contexto, Carla Mucharraz, Human Talent Director de another, habla sobre cuidados, corresponsabilidad y el papel de las empresas.
Es común la idea de separar la vida personal de la profesional, pero cuando comienza la jornada laboral no dejamos de ser madres, padres, hijos o cuidadores. Las responsabilidades, el estrés y las necesidades de la vida cotidiana también forman parte de la experiencia de trabajar, y reconocer esta realidad es fundamental para construir entornos laborales más equitativos.
Estos y más temas se abordaron en una plática con Carla Mucharraz, Human Talent Director en another, en el marco de iniciativas como Mamá Godín, que buscan visibilizar el impacto de la igualdad de género, la corresponsabilidad de cuidados y la retención de talento.
Más allá de la licencia de maternidad
Al hablar sobre la importancia de este tipo de rankings e iniciativas, Carla comparte que su importancia radica en que ayudan a transformar una conversación social en acciones concretas dentro de las organizaciones: “durante muchos años, el cuidado se entendió principalmente como una responsabilidad individual y, en gran medida, de las mujeres. Hoy sabemos que avanzar hacia una sociedad más equitativa requiere hablar de corresponsabilidad: entre mujeres y hombres, pero también entre familias, empresas y sociedad”.
Para ella, la clave está en crear una cultura organizacional que vaya más allá de lo que se declara, pues se encuentra en las experiencias que viven las personas todos los días.
“Necesitamos espacios que visibilicen esas realidades, pero también que propongan soluciones y movilicen a las organizaciones. Hablar de maternidad, paternidad y cuidados dentro del mundo laboral no debería ser una excepción; debería formar parte de la conversación sobre cómo queremos que sean las empresas del futuro”, comparte Carla.
La construcción de comunidades
Estas conversaciones pueden crear comunidades alrededor de experiencias que hasta hace poco se vivían de manera individual. Compartir los retos que implica conciliar el desarrollo profesional con las responsabilidades de cuidado ayuda a visibilizar que no se trata de situaciones aisladas y abre la puerta para aprender de las soluciones que otras personas y empresas están construyendo.
Al abundar en el impacto que puede tener en las organizaciones este tipo de esfuerzos, Carla comparte: “uno de los impactos más importantes es la visibilidad y la construcción de comunidad. Saber que otras mujeres enfrentan retos similares, compartir experiencias y conocer organizaciones que están replanteando sus modelos de trabajo ayuda a cambiar la conversación.”
Aquí es donde se complementa el trabajo que realizan organizaciones como Mamá Godín al aumentar las expectativas sobre lo que debe ofrecer una cultura laboral. Como menciona Carla al asegurar que las madres profesionistas no deberían tener que reducir sus aspiraciones para poder cuidar; ya que en las organizaciones debe haber la pregunta de qué se puede hacer para que ambas dimensiones puedan coexistir. Al final, las empresas tienen la responsabilidad de construir condiciones laborales que permitan el desarrollo de las personas.
Un propósito compartido
Los esfuerzos que realiza Mamá Godín coinciden con el trabajo que realiza constantemente another. Carla comparte que de forma interna se busca construir una organización donde las personas puedan crecer profesionalmente sin dejar fuera las distintas dimensiones de su vida.
Esto se logra a través de la flexibilidad, inclusión y corresponsabilidad, que se traducen en prácticas reales a través de políticas y formas de trabajo que reconocen que detrás de cada profesional hay responsabilidades personales, familiares y de cuidado.
“No buscamos una cultura en la que las personas tengan que adaptarse completamente al trabajo, sino una en la que podamos encontrar mejores formas de trabajar y crecer juntos”, comparte.
En cuanto a la participación de another en el ranking de Mamá Godín, la directora comparte que, más que un reconocimiento o posición, el valor de estas participaciones se encuentra en contar con un referente externo que permita evaluar lo que se está haciendo de forma interna.
“Nos ayuda a identificar avances, detectar oportunidades y mantener activa la conversación internamente. Para nosotros, el verdadero resultado no es decir que ya llegamos a un punto determinado, sino tener evidencia y herramientas para seguir evolucionando nuestra cultura”, concluye.