“El marketing sin datos es como conducir con los ojos cerrados”. Esta es una frase que hizo popular el experto en social media y marketing digital, Dan Zarella, y es que la interpretación de data y la cuantificación de resultados es lo que calificará a tu estrategia de marketing como exitosa.
Sin embargo, y antes que cualquier cosa, resulta esencial saber dónde está situada nuestra marca y cuál será la estrategia a seguir para no confundir métricas de vanidad con sociales y de performance (sin olvidar que una no está peleada con la otra y en conjunto se pueden crear grandes y poderosas campañas).
Si tu marca se encuentra dentro de una estrategia de performance, seguramente ya está midiendo todo y, para ello, debes conocer las métricas que le dan mayor valor a tu negocio; en otras palabras, debemos entender el funnel de ventas y comenzar de lo general a lo particular.
Primero, dentro del embudo de conversión (funnel) tendremos visitantes, leads, oportunidades y conversiones, siendo esta última la métrica de mayor valor. Dentro de nuestra estrategia de conversiones podemos tener tres números indicadores: el costo por lead, costo por conversión y conversion rate, es decir, cuántos leads convirtieron a clientes.